Pupilaje y doma

Pensando en la disposición activa del caballo, debemos facilitarle esta posibilidad, junto a la alimentación adecuada; de pendiendo de sus características morfológicas, de su carácter, de su raza y de la labor a la que se le someta. Siendo un animal de costumbres, los cambios que a su alrededor se produzcan afectaran al convivir del caballo. La serenidad en el ambiente y en el trato, inspira al animal la confianza necesaria en todo ser humano que le ha de tratar. El potro juzga este sosiego igual que un niño ve el ambiente de su alrededor, ayudándole a comprender mejor las cosas que se le han de enseñar; siempre con la calma, la sensibilidad y la paciencia que ha de guiar toda la labor con el noble bruto.

Tlfno. 646652543 de La Hípica


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